MUSA

Los pasillos de los museos españoles son recorridos año tras año por miles de curiosos que observan las paredes llenas de obras con actitudes casi contemplativas. Como si de una procesión se tratara, los visitantes recorren los museos casi ajenos a todo lo que se sale de los marcos.

Sin embargo, las obras son mucho más que lo enmarcado, más que trazos, brochazos o golpes de cincel. Las obras son el vivo reflejo del contexto político, social y económico de la época en la que se realizaron.

Porque una obra no es nada sin los marcos que la contienen.